
Y cada vez más, ella se daba cuenta de que no todo era tan oscuro.
Solo un pequeño detalle no la convencía de aquel maravilloso sueño que estaba a punto de llegar... el miedo.
Miedo a llegar a ver sus ojos y que estes, se cerraran nada más verla, miedo a oír esa canción tan especial, pero no a su lado, miedo a que las grandes tardes de verano, se hicieran pequeñitas a ver que no eran lo que se esperaba... En fin, miedo a no tenerle a él.
Pero hoy, se levantó con ganas de enfrentarse al miedo y de decirle que contra ella no iba a poder. Abrió su conversación en el ordenador, y le dijo un ''Te quiero y ya no aguantaba más sin decirtelo'', a lo que la respuesta fué ''Yo también te quiero''. A veces es mejor arriesgarse a quedar mal, porque puede merecer la pena, pero en este caso, ella seguía igual... Solo lo había soñado, como cada noche.

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Gracias por añadir una tentación más (L)