Después de ver Sexo en Nueva York por milésima vez, he caído en la cuenta de que hacemos lo mismo con las personas. Sólo miramos la etiqueta y según esa etiqueta lo que nos corresponda hacer con ellas o compartir con ellas; esa etiqueta manda en nuestra forma de ser con esa persona. Y me parece de aunténticos gilipollas. ¿Porqué si quieres a una persona tenéis que llamaros de alguna manera? ¿Porqué no debería estar bien visto hacer el amor sin un anillo que demuestre que os quereis? ¿Porqué si solamente vivís juntos significa que quiera a otra o a otras personas más que a ti, porqué no se casa contigo? Cuando le besas, le tocas, le miras, hablas con esa persona, no piensas en lo que sois para los demás, si no lo que sois para vosotros mismos. Sois atracción, sois pasión, deseo, amor... sois el uno para el otro y nadie puede negar que por culpa de una etiqueta eso no vaya a ser así siempre.
Y yo a la única etiqueta a la que pienso dar valor el resto de mi vida, es tu nombre.

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Gracias por añadir una tentación más (L)